En junio, los ingresos mensuales demostraron ser un factor decisivo para acceder a préstamos en España. A través de los datos recopilados, Better Compared revela tendencias impactantes que muestran cómo el perfil económico influye directamente en la aprobación del crédito.
Ingresos bajos dominaron el acceso a préstamos
Uno de los hallazgos más llamativos es la alta concentración de solicitudes en los tramos más bajos de ingresos. El 46,41 % de los clientes que accedieron a préstamos en junio percibía entre 1.000 y 1.500 € mensuales, seguido por un 25,86 % con ingresos entre 1.500 y 2.000 €. Esto implica que más del 72 % de los solicitantes se encontraba por debajo del umbral de los 2.000 €, un indicador claro de que el microcrédito sigue siendo un recurso vital entre quienes tienen menos poder adquisitivo.

Ingreso alto, presencia marginal
Sorprendentemente, los tramos de ingresos altos representaron una mínima proporción de la muestra. Solo el 0,39 % de los solicitantes tenía ingresos superiores a 6.000 €, y los que se encontraban entre 5.500 y 6.000 € apenas alcanzaron el 0,05 %. Este contraste evidencia que quienes más ganan probablemente recurren a otras vías de financiación o directamente no necesitan un crédito.
Empleo y estabilidad: los pilares del préstamo
Otro factor estrechamente vinculado al acceso al crédito es el tipo de empleo. El 68,56 % de los solicitantes tenía un trabajo fijo, un grupo que probablemente cuenta con mayores garantías de devolución. En contraste, solo el 6,19 % trabajaba de forma temporal, mientras que el 0,92 % estaba desempleado sin beneficios. Este dato refuerza la idea de que la estabilidad laboral sigue siendo clave para el acceso a productos financieros.

Propiedad y capacidad crediticia
Un dato relevante es que el 70,45 % de los solicitantes no era propietario de vivienda. Esto podría asociarse con una menor estabilidad financiera, lo cual contrasta con la alta proporción de trabajadores fijos. El hecho de que una mayoría no posea propiedad, pero sí empleo estable, sugiere una generación de inquilinos que depende del crédito para cubrir necesidades básicas.

Motivos del préstamo: consumo lidera la lista
En cuanto a los fines de los préstamos, el uso más común fue clasificado como “Otro” (33,92 %), lo cual sugiere múltiples necesidades no categorizadas en el sistema. Le siguen el consumo (12,55 %), reparaciones del hogar (12 %) y gastos médicos (11,98 %). Esto demuestra que los préstamos en junio fueron destinados, mayoritariamente, a cubrir necesidades cotidianas y urgentes.

Jóvenes al frente del endeudamiento
El grupo de edad entre los 18 y 29 años representó el 33,32 % del total de solicitantes, seguido por los de 30 a 39 años (28,34 %). Esto implica que más del 60 % de quienes pidieron préstamos eran menores de 40 años, probablemente con ingresos ajustados y sin acceso a crédito tradicional. Esta tendencia juvenil está redefiniendo el panorama del endeudamiento en España.

Día de la semana: patrón estable de solicitudes
En cuanto a la distribución semanal de las solicitudes, los porcentajes se mantuvieron relativamente constantes, con picos apenas diferenciados. El lunes concentró el 14,93 % de las solicitudes, mientras que el domingo, con 13,87 %, fue el día menos activo. Esta estabilidad indica que la necesidad de crédito es constante y no se limita a momentos puntuales.

Distribución regional: Cataluña y Andalucía a la cabeza
Cataluña lideró el ranking regional con un 18,46 % de los solicitantes, seguida por Andalucía (17,25 %) y la Comunidad de Madrid (14,27 %). Este patrón coincide con zonas densamente pobladas, donde el coste de vida impulsa la necesidad de crédito. Por otro lado, comunidades como La Rioja, Ceuta y Melilla tuvieron la participación más baja.

Género y préstamos: mayoría masculina
Los hombres representaron el 60,96 % de los préstamos concedidos frente al 39,04 % de mujeres. Este sesgo podría estar relacionado con diferencias en estabilidad laboral o predisposición a solicitar productos financieros. Sea cual sea la causa, revela una brecha interesante en la cultura crediticia entre géneros.

Conclusión
El análisis de Better Compared ES sobre el mes de junio revela un claro patrón: el crédito está más presente en los tramos económicos bajos y medios, con solicitantes jóvenes, sin propiedad, y en su mayoría empleados en trabajos estables. Las solicitudes no responden únicamente a caprichos de consumo, sino a una necesidad real de cubrir gastos inmediatos y esenciales, desde el hogar hasta la salud.
La tendencia muestra que, si bien el mercado de crédito sigue activo, lo hace en contextos de vulnerabilidad económica. Esto representa un llamado de atención tanto para las instituciones financieras como para los entes reguladores.
«Los datos de junio nos muestran una realidad clara: el crédito no es un lujo, es una necesidad básica para muchos. Y quienes más lo necesitan, son también quienes tienen menos garantías para obtenerlo», afirma Andreas Linde, experto financiero y CEO de Better Compared ES.
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